El intendente Borghesan no tiene reelección y ya se abrió el debate por la sucesión. Su antecesor medita y evalúa si juega. Los nombres de Juntos, el PJ y LLA
Pedro Galimberti no descarta volver a ser intendente de Chajarí. El exdiputado ya gobernó esa ciudad del norte de Entre Ríos por un período y medio, cuando dejó su segundo mandato en manos de su vice, Marcelo Borghesan para asumir en el Congreso en 2021. Ahora, con su sucesor imposibilitado de competir, analiza una nueva candidatura en 2027.
No es el único nombre que tiene la UCR para dar la batalla en la ciudad que gobierna desde 2015, cuando logró romper la hegemonía peronista. Además de Galimberti, quien hoy es delegado argentino ante la Comisión Técnica Mixta de Salto Grande (CTM), el oficialismo pone sobre la mesa los nombres de la secretaria de Gobierno, Elisa Moix, y de la viceintendenta Fabiola Fochesatto Brunini. Ambas levantaron la mano pidiendo pista para las elecciones ejecutivas del año que viene.
Pedro Galimberti, el ordenador
En la Ciudad de los Amigos, de unos 40 mil habitantes, hay una coincidencia entre tribus partidarias: Galimberti conserva el poder ordenador dentro del oficialismo local. Propios y ajenos también coinciden en diagnosticarle un triunfo si decidiera volver a ser candidato. Una fuente del PJ reconoció que el antiperonismo reinante en la ciudad es “muy fuerte” y atribuye ese “logro” a la figura del exlegislador, que supo arrebatarles el poder hace 11 años.
Galimberti lo sabe y analiza su futuro con encuestas en la mano que le muestran una imagen positiva que varios envidiarían, “muy distanciada de otros”, aseguran. En su entorno explican que todavía no está nada definido, pero algunas voces del radicalismo local advierten que toda definición girará en torno a su decisión. Si quiere ser candidato, sería difícil encontrar quién se anime a desafiarlo.
Cuando dejó el Congreso en 2024 para asumir como funcionario nacional, parte de su argumentación fue que quería volver a estar cerca de su ciudad. La sede de la represa está en Concordia, a 80 kilómetros de Chajarí. Ese fue el primer síntoma de sus ganas de volver. En su rol como integrante de la conducción argentina de la CTM de Salto Grande, el exintendente podría volver a pisar su territorio con más asiduidad. Es lo que está haciendo.
La disputa con La Libertad Avanza
Parte del destino de Galimberti dependerá del destino de la alianza Juntos y del pacto electoral que podría repetirse entre el gobernador Rogelio Frigerio y La Libertad Avanza. En la ciudad, en 2023, siete de cada diez votantes eligieron a Javier Milei. La escuadra libertaria se prende a esa estadística para plantarse con el sueño de candidaturas propias.
Aunque la tropa violeta local está dividida, la relación con el intendente es tensa. En el Concejo posee tres bancas, pero sólo uno, Pedro Flores, se quedó con la marca registrada y el alineamiento con la conducción provincial de Roque Fleitas. Desde su banca, le marca la cancha a Borghesan y lo acusa de no ir tan a fondo como pide la Casa Rosada.
LLA logró el segundo lugar en los comicios de 2023. En esa ocasión ingresó Flores al Concejo, presidente del partido a nivel departamental. El edil es uno de los que cuestionan a Borghesan y no descarta su candidatura, aunque asegura que el team libertario no habla del tema por ahora.
De lo que sí hablan es del empoderamiento que sienten tras el resultado de octubre pasado. “La gente pide que los candidatos sean de LLA y pueden salir de cualquier lado. Hay idóneos que no vienen de la política que se van a candidatear. Ahora no lo dicen para no exponerse”, señaló una fuente libertaria a este medio.
El PJ en su laberinto sin salida
La realidad del PJ de Chajarí no dista en nada de la que vive el peronismo a nivel nacional y provincial. Es la tercera fuerza en la ciudad, con dos escaños en el Concejo. Sin liderazgos claros, la construcción de alternativas está por ahora a la deriva. La dirigencia local cuestiona, además, ser una ciudad “olvidada” por la dirigencia provincial.
En el espectro opositor aparecen los nombres del último candidato a senador provincial, Luis Brarda, y el del concejal Roque Dalpra. Brarda es un militante de larga data del partido y compartió la gestión con Juan Javier García, el último caudillo del peronismo local. Dalpra formó parte del desangrado proyecto del Peronismo Amplio Renovador (PAR) en la interna del PJ y ahora da la batalla en el Concejo.
A ellos podría sumarse el nombre de la última candidata a intendenta, Fernanda Lalosa, aunque después de quedar en tercer lugar en las elecciones bajó considerablemente su perfil. Por ahora, como calificó una fuente chajariense, “el peronismo está deshecho”.
